viernes, 23 de noviembre de 2012

Granadas, mingranas, y flan con su zumo.

 El granado es un árbol- arbusto  milenario,  ya  citado en la Biblia y en el Corán, junto a la higuera, la vid o la palmera.  Los estudiosos sitúan su origen en Oriente Próximo (Asia Menor, Irán...), y su cultivo se extendió a China, India y por supuesto a toda la zona mediterránea.  Hablan de hace unos 5000 años.
 En el s. XV  los conquistadores españoles lo llevaron a América.
Egipcios, griegos, fenicios, romanos... muchos pueblos han visto este fruto como símbolo de prosperidad, amor y fertilidad.
No vamos a olvidar sus propiedades medicinales, que el mismísimo Hipócrates la usaba y recomendaba,  por algo es una de las  " super frutas", tiene muchos antioxidantes, muchas vitaminas y minerales, es muy saludable y ahora que está en temporada tenemos que aprovechar para incluirla en la dieta diaria, en crudo como postre o en ensaladas, en zumos, y también en algunos guisos, por ejemplo de cerdo.




Cuando florece el granado en primavera  es de una gran belleza y él solito acapara la atención en jardines y huertas.



Mes de Mayo.

Aquí se aprecia su corona característica, dicen que el primer modelo para el diseño de las coronas.
Otra curiosidad de la que no tenía ni idea, en el escudo de España, aparece una granada, que representa al Reino de Granada ( llamada así por el fruto), junto a los símbolos de Castilla. León, Aragón y Navarra.



Mes de Agosto.


Mes de Agosto.


Septiembre.

Ha de esperarse a que el fruto esté maduro para recogerlas de árbol,  sobre Septiembre, Octubre y Noviembre.
Inevitablemente, algunas se abrirán todavía en el árbol, pero es la mejor muestra de su madurez; adoro esas mingranas abiertas, enseñando orgullosas su puñado de rubíes, brillantes al sol, dulces y jugosos.  Es el delirio de los pajarillos también, claro está, pero según el jefe, o sea, nuestro padre, la mingrana hay que recogerla muuuuy madura y tengamos en cuenta que después en casa se abrirá algo más.



Es una fruta que aguanta bien el almacenamiento y el transporte, tienen la piel dura como una coraza. Evidentemente, comemos primero las que están abiertas, que aún así, aguantan muy bien, o aguantarían,  el tiempo que les da mi querida hermana es muy efímero, es adicta a las frutas en general pero la mingrana es su pasión.



Aspecto que presenta después de 15-20 días en la nevera; tiene algunas semillas  desechables, pero sigue estando perfecta.




Zumo, para los que no soportan el huesillo que contienen los granos-semillas.
Y con zumo de las mingranas haremos el flan,  como si fuera flan de naranja, con la gran pena de que no mantiene su color divino y torna a tonos más bien poco vistosos.




Mezclamos  250 ml.  de zumo de mingranas con 3 huevos bien batidos,
endulzamos al gusto y vertemos la mezcla en flaneras  caramelizadas.
Las colocamos al baño maría en calor suave hasta que cuaje, unos 40 m.
Desmoldamos al momento de servir, decorando con una reducción de zumo de granada y azúcar.



Es ligero y digestivo y conserva el sabor delicioso de la granada.
Salud amig@s!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Calabaza estofada con nueces y mingrana para 7000 millones.



Mesa para 7.000 millones
 es una campaña de Intermón Oxfam para reivindicar el derecho a la alimentación.

¿Sabías que actualmente casi 900 millones de personas se van a dormir con hambre?

Sí, casi 900 millones de personas. Es una realidad injusta, más si tenemos en cuenta que nuestro planeta produce alimentos suficientes para todos y todas. Y lo más paradójico es que la mayoría de personas que pasan hambre cultivan la tierra.
Por eso, desde Intermón Oxfam apoyamos a los pequeños productores con recursos, herramientas y formación para que puedan acceder a los alimentos que necesitan y denunciamos las causas que mantienen un sistema de alimentación mundial injusto e insostenible.
Juntos podemos conseguirlo. Estas personas deben poder sentarse a la mesa. Es el lugar que les corresponde.

Únete a la “Mesa para 7.000 millones” y haz posible que todas las personas del planeta tengan comida suficiente, siempre.

    icono persona   Siéntate a la mesa por 2 €* y haz que otras personas también puedan sentarse.
   icono grupo  Invita a tus amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. a sentarse contigo.
   icono empresas  Si formas parte de una empresa o de un grupo de personas podéis sentaros juntos y compartir un objetivo común. ¡Animaos a uniros por una causa solidaria!
Muchas gracias por hacer que el único hambre que exista sea el hambre de justicia.
* 2 € equivale al precio de los cereales que necesita una persona en el Sahel para alimentarse durante una semana.




Barbaridades del mundo que de alguna manera tod@s estamos consintiendo.
Esta es mi colaboración en forma de guiso otoñal, una receta que vi en el maravilloso blog Rústica de Mayte.



Es para mi un  estofado sorprendente que me ha enamorado y ya forma parte de  nuestros habituales ahora que la calabaza está en su esplendor.
Maite  lo presenta  dentro de un pan delicioso convenientemente  vaciado de su miga  y calentado en el horno con un hilo de aceite antes de rellenarlo,  muy bonito para compartir,  y me parece muy práctico también, presentarlo en porciones individuales, cada uno se sirve su bollito con la humeante verdura dentro.
En cualquier caso, y aunque lo sirvamos en plato, es una receta muy colorida y muy sabrosa.




Maravillosos frutos y hortalizas de otoño, vamos a aprovechar lo que la naturaleza nos da  en su temporada,
necesitamos:

- calabaza 500 gr.
- cebolla, ajo, puerro, pimiento verde, tomate
- cayena
- aceite de oliva virgen extra
- coñac  o vino  ( yo, un clarete navarro)
- caldo de verduras 300 ml.
- sal, pimienta, nuez moscada, tomillo
- nueces
- granos de mingrana ( granada)
- miel

Ponemos a pochar en una perola con algo de aceite, en fuego suave,  cebolla, ajo, puerro, pimiento verde y cayena al gusto, todo bien picado.
Seguimos rehogando un poco y añadimos la calabaza, sin su piel,  cortada en dados.
Dejamos dorar el conjunto y rociamos con coñac o vino.
Esperamos que  evapore y le echamos unos 100 ml. del caldo.
Cuando se consuma el líquido, añadimos otro tanto y dejamos que cueza despacio.
Añadimos  tomate pelado y también picadito,  y algo de tomillo.
Mezclamos bien  y echamos el caldo que nos queda.
Sazonamos  y tapamos hasta que termine de hacerse en unos minutos.

Servimos caliente, terminamos el plato con unas nueces troceadas, unos granos de mingrana y un hilillo de miel y a disfrutar porque está muy rico.




Salud amig@s!