...para Elena, aquella niña que correteaba entre muñecas y gatos, esta mujer valiente que corre buscando el médico que sanará su corazón.
Para Elena del blog Cuatro especias, en primer lugar, porque esta flor de verduras es completamente saludable. Verduras frescas de nuestro agrado,sólo hervidas al gusto y aliñadas con aceite de oliva virgen extra crudo, aunque podemos aromatizar el aceite con ajo, o hacer un aceite de perejil, a acompañar con una salsa casera de tomate, o tal vez con una salsa de yogur, en cualquier caso será un plato sanísimo y, delicioso para los amantes de las verduras ; en segundo lugar, y en este caso para mí menos importante, porque quiero participar en el concurso que ha organizado, con unos premios fantásticos.
Amig@s, nos vamos a la huerta, este plato está ideado para utilizar verduras de temporada, cada un@ con las que más le gusten, y empezamos recogiendo un hermoso tomate, madurado en la mata.
Si tenéis oportunidad, no os olvidéis de las borrajas, una delicia de verdura, para mí, junto a las alcachofas, las reinas de la huerta, pero ahora no hay alcachofas y vamos a hacer nuestro plato con lo que tengamos disponible.
Las zanahorias están todavía pequeñas pero tiernísimas, claro.
No nos olvidemos de saludar al señor Nogal; un abrazo a su tronco te da vida.
Y......."Buenos días señor Endrino".
Y un saludo al señor Granado.
Seguimos recolectando nuestras verduras, cuidadas con mimo por nuestro querido padre, el auténtico rey de la huerta.
Unos pimientos que después asaremos.
Unas acelgas y unas vainas o judías verdes, pequeñas, tiernas, de las redonditas porque las planas ya se han pasado.
Un calabacín también pequeño y tierno.
Para preparar nuestra flor de verduras, hacemos la base con una rodaja de tomate pasada por la plancha con unas gotas de aceite.
Habremos cortado unas ruedas de calabacín que reposarán para soltar el agua, después las pasamos por la plancha y hacemos la 2ª capa. No menciono la sal porque puede llevar a no.
Otra capa de rodajas de zanahoria, hervida y rociada con unas gotas de buen aceite.
Unos palitos de acelga, hervidos y con sus gotas de aceite de oliva virgen extra.
Unas puntas de espárrago blanco , en este caso en conserva, de espárragos de casa enlatados en la fábrica conservera, como decíamos en " la recogida del espárrago de Navarra".
Las borrajas son deliciosas, vamos a utilizar tallos desprovistos de hilos y hervidos suavemente y poco tiempo porque es una verdura que se hace casi con la mirada.
Reservamos unas hojas pequeñas que lavaremos y secaremos para freírlas dejándolas crujientes y adornar nuestra flor al final.
Con los pimientos que hemos asado, podemos hacer toda una capa o simplemente un toque al final, convenientemente rociado con unas gotas de zumo de oliva.
Las hojitas crujientes de borraja son una delicia.
Salud amig@s.
