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sábado, 14 de abril de 2012

Pecar en Abril



 G. Caillebotte


Abril nos depara tardes y mañanas memorables a los que amamos la lluvia.
Buenos paseos bajo el paraguas y ya en casa, la chimenea encendida,



un libro,


"Bruscamente la tarde se ha aclarado 
Porque ya cae la lluvia minuciosa. 
Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
Que sin duda sucede en el pasado. 


Quien la oye caer ha recobrado 
El tiempo en que la suerte venturosa 
Le reveló una flor llamada rosa 
Y el curioso color del colorado. 


Esta lluvia que ciega los cristales 
Alegrará en perdidos arrabales 
Las negras uvas de una parra en cierto 


Patio que ya no existe. La mojada 
Tarde me trae la voz, la voz deseada, 
De mi padre que vuelve y que no ha muerto."  (Borges)



  un café o una infusión, pastas, bizcocho, unas naranjas frescas, unas fresas,




el agua tras los cristales;
 un gozo que casi es pecado.
Mmmmmmmmmmmmmm.
Pues pequemos,
con las pastas de limón al cardamomo,





con unos bollitos de leche recién horneados,




con unos bocados de chocolate, zanahoria y coco,




o, un trozo de bizcocho con fresas,




también unos coquitos?,




ay, que me va a dar algo pero, no estaría nada mal un hojaldre de manzana y pasas,




echamos un buen tronco al fuego y seguimos con  un poco de....... leche frita !!!
Se hace en un momento con:

- leche 3/4
- canela, vainilla, cáscaras de cítricos...lo que + nos guste para aromatizar la leche
- azúcar al gusto
- maizena 5 cucharadas colmaditas
- yemas de huevo 2
- mantequilla 1 nuez


Hervimos la leche, reservando una poca fría, con los aromatizantes elegidos.
En un tazón mezclamos las yemas + azúcar + maizena + leche fría reservada.
Le añadimos algo de leche hervida, poco a poco.
Vertemos sobre la leche infusionada el contenido del tazón y, a fuego lento, vamos revolviendo con cuchara de palo.
Incorporamos la nuez de mantequilla.
En unos minutos espesa y está listo.
Extendemos la crema dulce, que tendrá la consistencia de una bechamel para croquetas, sobre una bandeja.
Una vez fría, la cortamos en porciones a nuestro gusto.



Se pasa cada una por harina y huevo batido y se fríen en abundante aceite caliente, unos segundos por cada lado.




Podemos espolvorearlas con azúcar y/o canela.





Salud amig@s,
terminamos con unos sorbitos de aquel patxarán  que hicimos;
en pequeñas cantidades es muy digestivo y el casero tiene aroma y sabor afrutados, para ir quemando la tarde sin miedo.