lunes, 20 de mayo de 2013

Pintxos homenaje a Astrid de Miblogdepintxos



No la conocí  personalmente, simplemente soy una seguidora acérrima de su fantástico Miblogdepintxos, sin embargo me consta que además de genial en el amplio mundo de la gastronomía, era una bella persona.
Es una pena enorme, tenía mucho que vivir todavía.

Cruzamos algunos mensajes, sobre todo a cuento de algunos pintxos que preparé para sus concursos, y este le hizo mucha gracia porque quería hacerle un poco la pelota, pero ante todo, quería demostrarle mi admiración  intentando reproducir el logo de su blog en forma de pintxo.

Pintxo de borraja plancha con bacalao y reducción de clarete.



Querida Astrid, a ver qué te parece este otro. En tu memoria.
Pintxo de alcachofa con fresa y queso.



Un abrazo hermosa, ojalá pudiéramos alguna vez encontrarnos. Tu Donosti sigue lloviendo.


Salud amig@s.

sábado, 18 de mayo de 2013

Helado de fresas y nata



Qué ricos son los helados caseros, sin colorantes ni cosas raras y con todos los sabores que nos podamos imaginar.
Seguro que con máquina heladora saldrán mejor todavía, pero yo no tengo y os aseguro que sin ella también queda un helado muy cremoso, esa textura que conseguiremos volviendo a batir la mezcla unas tres veces después de las 3-4 primeras de congelador, así rompemos los cristales de hielo que se van formando y nuestro helado  quedará meloso como los de heladería. Lo de sabroso está claro clarísimo.

Aunque las fresas auténticas  que cultiva mi padre no llegan hasta Junio,  hay de temporada en el mercado montones de fresones que no pueden compararse en sabor pero  son bastante aceptables algunos.




Es muy sencillo y necesitamos:
- fresas o fresones  500 gr.
- azúcar glace  al gusto, yo prefiero que se note el punto ácido de la fruta.
- miel 2 cucharadas ( o dos cucharadas de azúcar invertido).
- vinagre, unas gotas.
- nata líquida para montar  200 ml.






Lavamos las fresas o fresones en este caso,  les quitamos las hojas, las troceamos y las batimos con el azúcar , la miel y un hilo de vinagre.
El vinagre potencia mucho el sabor de estos casi siempre insípidos fresones.




El batido resultante es maravilloso y si lo congelamos en unos moldes, tendremos unos polos naturales deliciosos.




Montamos la nata, que estará bien fría,  y la mezclamos suavemente con el batido.




Se va adivinando el color precioso que tendrá nuestro helado.
Lo llevamos al congelador y cada hora lo sacamos y lo batimos para que no cristalice, unas tres o cuatro veces.




Hay que sacarlo del congelador una media hora antes de tomarlo.
Tiene un sabor delicioso.




Salud amig@s!!




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