Y de algunos otros pueblos de Tierra Estella, son muy típicas en invierno en general y en San Blas en particular, la receta lleva bastante manteca, algo que no faltaba en las casas antaño cuando la matanza del cerdo era común en todas las familias, ahora todavía quedan algunos valientes que la siguen haciendo.
Esta es la receta de mis abuelas: ( con la mitad de cantidades ya salen muchas)
- huevos 6
- azúcar 500 gr.
- manteca de cerdo 500 gr.
- aceite de oliva 1/2 vaso
- anís 1/2 copa
- zumo de limón 1/2 copa
- canela molida 25 gr.
- bicarbonato 1,5 cucharillas
- harina la que admita, aproximadamente 2 k.
Se baten los huevos con el azúcar hasta blanquear, se añaden los líquidos y la manteca derretida. Después parte de la harina con el bicarbonato y la canela.
Vamos trabajando la masa y añadiendo la harina que admita hasta que quede una masa muy suave y manejable.
Extendemos la masa con rodillo de un grosor de 1 cm. y la cortamos con un molde. Les haremos un agujero en el centro, con un descorazonador, por ejemplo.
Las horneamos sobre papel a 180º.
En cuanto empiecen a tomar color están listas, si nos pasamos de tiempo quedarán secas y deben ser unas rosquillas muy tiernas.
El sabor es grandioso, aromático, de pueblo de toda la vida.
Salud amig@s!!


