jueves, 15 de diciembre de 2011

Txuri eta beltz ( Blanco y negro)



Hemos preparado un plato típico de Navarra, del valle de Baztán y del valle de Ulzama, de origen probablemente medieval.
El txuri o blanco, es una especie de morcilla  que no lleva sangre sino huevos; se llama relleno y el auténtico se rellena con las tripas y el estómago del cordero picados y cocidos, además de huevos y especias.
Sin embargo, el relleno más común y consumido, siendo famoso por su calidad el de Tierra Pamplona, incorpora arroz, huevos, perejil, grasa del cordero y/o cerdo, azafrán y otras especias.
El beltz o negro, es la sangrecilla del cordero, una vez coagulada y cocida. 


Fuera de Navarra es difícil encontrar relleno pero si tenéis oportunidad, probadlo, es muy rico.




Hacemos rodajas de 1 cm. y las freímos a fuego vivo. Reservamos.





Pochamos algo de cebolla.


Cortamos la sangrecilla de cordero cocida.
Otro plato muy típico de Navarra, de la zona media y de la Ribera, que también lleva sangrecilla, es el menudico, menudillo o patorrillo.



La rehogamos con la cebolla.
También podemos añadir ajos y pimientos.


Añadimos una buena salsa de tomate.



Y mezclamos con las rodajas de relleno reservadas dando al conjunto un buen hervor.
Ha de tomarse bien caliente.


Mejor servir el txuri eta beltz en cazuelita de barro.


Y a disfrutar.
On egin, salud amig@s!!

Con esta antigua receta navarra, quiero participar en el concurso del señor Apicius, de su interesantísimo blog, La cocina paso a paso.

Sus patrocinadores:


 













domingo, 4 de diciembre de 2011

Salsa de tomate


Hasta bien entrado el otoño, hemos tenido ,conservando semillas de un año para otro, intentando preservar  lo natural. tomates en la huerta, autóctonos, 



Estos son los perucos, ideales para salsas.
Todo carne.
Apenas agua.
Madurados al sol.


Partiendo de unos buenos tomates tersos pero maduros, después necesitamos cebolla, mucha cebolla, que pocharemos en buen aceite de oliva , con algunos ajos.


Cuando cebolla y ajo están pochados, añadimos los tomates perucos lavados en trozos, con piel.


Dejamos cocer sin prisa, a fuego medio, sin tapar para que se vaya evaporando el poco líquido que sueltan, cuando son tomates de verdad.
Salamos al gusto.
Si tiene mucha cebolla, casi no necesitará azúcar.



Pasamos por el pasapurés.
Llenamos tarros esterilizados con la salsa, los cerramos bien y los hervimos 20 m.
Los dejamos enfriar y guardamos en la despensa nuestra salsa de tomate maravillosa, sana, natural.


Otra salsa de tomate que preparo, igual, pero con pimiento verde y todo en trocitos, el tomate pelado,porque después no lo pasaremos por el pasapurés.


Salud amig@s.